Conoce los distintos tipos de licencias de software
Por FelipePublicado en:
Estilo elegido (PASO 1): A. TÉCNICO (Tutorial/Definición). El contenido original define conceptos, separa categorías (código abierto vs. cerrado) y menciona variantes. Funciona mejor como guía práctica con pasos, tabla y FAQ.
Cuando hablamos de licencias de software hablamos, simple, de las reglas del juego. Son las condiciones legales que te dicen qué podés hacer con un programa: instalarlo, copiarlo, modificarlo, revenderlo, usarlo en tu empresa, etc. Y sí: si no lo mirás, después vienen los dolores de cabeza (auditorías, multas, o un proveedor que te corta el acceso).
En nuestra experiencia, en Argentina el problema no suele ser “no tener licencia”. El problema real es no saber cuál tenés, qué cubre y qué no. O peor: creer que “si lo bajé gratis, es libre”. No siempre.
Cómo identificar qué licencia tiene un software (tutorial rápido)
Antes de elegir o instalar, hacé este checklist. Te ahorra tiempo y guita.
- Paso 1: Ubicá el archivo de licencia. Buscá “LICENSE”, “COPYING”, “EULA” o “Terms”. En apps web, suele estar en el repositorio (GitHub/GitLab) o en el footer del sitio.
- Paso 2: Confirmá si es código abierto o cerrado. Si podés acceder al código fuente y la licencia lo permite, estás en open source. Si no, es propietario (código cerrado).
- Paso 3: Revisá permisos clave: uso comercial, modificación, redistribución, sublicencias, uso en múltiples equipos, y si permite “software as a service”.
- Paso 4: Chequeá obligaciones: atribución, publicar cambios, compartir el código, incluir el texto de licencia, o mantener avisos de copyright.
- Paso 5: Validá el modelo de compra: por usuario, por dispositivo, por servidor, por suscripción mensual/anual o licencia perpetua.
- Paso 6: Guardá evidencia (posta): factura en ARS, email de compra, clave, contrato, número de licencia. Si un día te auditan, eso te salva.
Licencias de software de código abierto (open source)
Una licencia open source te permite acceder al código fuente y, según el caso, modificarlo y redistribuirlo. Ojo con esto: “open source” no significa “sin costo”. Podés pagar soporte, hosting, módulos, o una versión enterprise (y tiene sentido pagarlo).
Ejemplos típicos: Firefox, VLC, LibreOffice. En el mundo de servidores, vas a cruzarte con Linux, Nginx, Apache, PostgreSQL, etc.
Software libre vs. open source (no es lo mismo, aunque se parezcan)
Lo curioso es que mucha gente los usa como sinónimos, pero no son idénticos. Software libre (“free software”) se enfoca en las libertades del usuario (usar, estudiar, modificar y compartir). “Free” acá es “libre”, no necesariamente “gratis” (esa confusión es un clásico).
Sinceramente, para una pyme o un equipo de IT, el punto práctico es este: leé la licencia específica (MIT, Apache, GPL, etc.). Ahí está la posta.
Copyright, copyleft y por qué te debería importar
Copyright es el derecho de autor “tradicional”: el dueño controla copia, distribución y modificaciones.
Copyleft es una idea (y un enfoque legal) que dice: “te dejo usar y modificar, pero si distribuís una versión modificada, tenés que mantener esas libertades”. En licencias tipo GPL esto es fuerte: si redistribuís derivados, tenés que compartir el código bajo la misma licencia (en muchas situaciones, sí o sí).
(Dato de cancha: el conflicto suele aparecer cuando una empresa mezcla librerías GPL dentro de un producto que quiere mantener cerrado. Ahí saltan las alarmas).
Licencias de software de código cerrado (propietarias)
Acá el código fuente no está disponible. El fabricante o propietario define restricciones de uso, límites de instalación, condiciones de copia, y normalmente te hace aceptar un EULA (acuerdo de licencia de usuario final).
Ejemplos: Windows, Adobe Photoshop, muchas suites empresariales, herramientas de contabilidad, CRMs propietarios, etc.
En software propietario, prestá atención a:
- Alcance: ¿es para 1 usuario, 5 usuarios, toda la empresa?
- Activación: online, por clave, por hardware (atado a equipo), por token.
- Soporte y actualizaciones: ¿incluye parches? ¿tenés que pagar mantenimiento?
- Auditoría: muchas licencias permiten que el proveedor audite uso (sí, existe).
Otros tipos de licencias que vas a ver seguido (y confunden)
Además del “abierto vs. cerrado”, hay licencias por modalidad de uso. Estas son las más comunes:
- Licencia por usuario (named user): se asigna a una persona. Si cambia el empleado, tenés que reasignar según reglas.
- Licencia concurrente (floating): permite X usuarios al mismo tiempo. Ideal si no todos usan la herramienta a la vez.
- Licencia por dispositivo: se activa por PC/Notebook. En oficinas con puestos fijos, sirve.
- Licencia por servidor: típica en bases de datos, paneles, herramientas internas.
- Suscripción (SaaS): pagás mensual/anual. Si dejás de pagar, perdés acceso (y a veces funcionalidades).
- Trial / evaluación: uso limitado por días o funciones. Si la seguís usando después, quedás “en falta”.
- Freeware: gratis para usar, pero no necesariamente podés modificar o redistribuir.
- Dominio público: sin restricciones de copyright (es raro en software moderno, pero existe).
Tabla técnica: comparativa rápida de licencias de software
| Tipo | Acceso al código | ¿Permite modificar? | ¿Permite redistribuir? | Riesgo típico | Uso común |
|---|---|---|---|---|---|
| Open Source permisiva (ej. MIT/Apache) | Sí | Sí | Sí | No respetar atribución o avisos legales | Apps web, librerías, proyectos comerciales |
| Open Source copyleft (ej. GPL) | Sí | Sí | Sí (con condiciones) | Obligación de publicar derivados al distribuir | Herramientas, sistemas, proyectos comunitarios |
| Propietaria (EULA) | No | No (salvo permisos) | No (salvo contrato) | Uso fuera de alcance: usuarios de más, instalaciones extra | Suites empresariales, diseño, software contable |
| SaaS por suscripción | No (generalmente) | No | No | Dependencia del proveedor y costos recurrentes en ARS | Email marketing, CRM, colaboración, facturación |
Requisitos y buenas prácticas (para no comerte un garrón)
- Inventario de software: lista de apps, versión, cantidad de usuarios, y tipo de licencia.
- Política interna: quién instala, quién aprueba, y cómo se guardan comprobantes.
- Ambientes separados: dev/staging/producción (y licencias claras para cada uno).
- Infraestructura ordenada: si corrés software en servidores, documentá dónde y cómo. Si estás armando tu stack, mirá opciones de servidores VPS para tener control y trazabilidad.
- Dominios y propiedad: parece unrelated, pero no. Si el software corre en un sitio y el dominio está a nombre de un tercero, te podés quedar sin nada. Revisá tu gestión de dominios.
- Hosting y despliegue: para proyectos open source (WordPress, Moodle, etc.), definí dónde lo vas a alojar y quién administra actualizaciones. Podés verlo desde hosting según el caso.
FAQ: dudas comunes sobre licencias de software
¿Open source significa que lo puedo usar gratis en mi empresa?
Muchas veces sí, pero no siempre “gratis” es el punto. La licencia puede permitir uso comercial sin costo, pero igual podés pagar soporte, implementación o una versión enterprise. Leé la licencia puntual.
¿Qué pasa si uso más instalaciones o usuarios de los que permite mi licencia?
Te exponés a incumplimiento contractual. En auditorías, el proveedor puede reclamar regularización (y suele doler en ARS), además de intereses o penalidades según contrato.
¿Puedo modificar un software propietario si lo compré?
En general, no. Comprar una licencia no te da derecho a modificar el código. A veces existe una API o plugins permitidos, pero es otro tema.
¿Qué licencia conviene para un desarrollo propio que quiero vender?
Depende de tu estrategia. Si querés máxima adopción, mirás licencias permisivas. Si querés obligar a que mejoras vuelvan a la comunidad, evaluás copyleft. Si querés cerrar el código, vas por licencia propietaria (con contratos bien armados).
¿Qué documentación tengo que guardar para estar cubierto?
Factura/recibo, contrato o EULA aceptado, emails de compra, claves, número de licencia, y evidencia de cantidad de usuarios/dispositivos. Guardalo centralizado.
¿Vas a publicar un proyecto, migrar un sistema o ordenar tu stack? Hacelo prolijo desde la base: dominio a tu nombre, hosting estable y servidores con control.


