Software: cómo realizar un mantenimiento preventivo
Por FelipePublicado en:
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Si tenés PCs, notebooks o servidores laburando todos los días, el “mantenimiento preventivo de software” no es un lujo: es la diferencia entre operar tranquilo o vivir apagando incendios. En nuestra experiencia, la mayoría de los problemas (lentitud, errores raros, incompatibilidades, infecciones) no aparecen de golpe: se van acumulando por actualizaciones colgadas, drivers viejos, programas que nadie usa y discos llenos de basura (sí, pasa en todos lados).
Acá te dejamos una guía práctica, pensada para Argentina, para que armes un plan realista de mantenimiento preventivo. Sin humo. Con pasos, frecuencia recomendada y puntos de control.
¿Qué es el mantenimiento preventivo de software?
Es un conjunto de tareas programadas para mantener el sistema operativo y las aplicaciones estables, seguras y rápidas. La idea es anticiparte: corregís antes de que el problema te frene el laburo.
Un buen mantenimiento preventivo apunta a:
- Reducir errores del sistema (crasheos, pantallazos, fallas de arranque).
- Mejorar rendimiento (inicio más rápido, menos consumo de RAM/CPU).
- Aumentar seguridad (parches, antimalware, hardening básico).
- Evitar incompatibilidades (drivers y versiones alineadas).
- Proteger datos (backups y puntos de restauración).
Tutorial: cómo realizar un mantenimiento preventivo (paso a paso)
1) Prepará un “checklist” y definí frecuencia
Antes de tocar nada, definí un esquema. Sinceramente, el mantenimiento que no se agenda… no se hace.
- Semanal: revisión rápida de actualizaciones, espacio en disco, estado del antivirus, backups.
- Mensual: limpieza de temporales, control de programas instalados, revisión de inicio, chequeo de disco.
- Trimestral: auditoría de drivers, revisión de permisos, verificación de restauración, pruebas de recuperación de backup.
2) Actualizá el sistema operativo (pero con criterio)
Windows, macOS o Linux: todos reciben parches. El punto es mantenerte en una versión estable y no patear actualizaciones críticas por meses.
- Aplicá parches de seguridad apenas estén disponibles (sobre todo si el equipo navega o usa correo).
- En entornos de laburo, probá updates en 1 equipo “piloto” antes de desplegar al resto (te ahorra dolores de cabeza).
- Revisá que no queden updates “pendientes de reinicio” eternamente.
3) Actualizá drivers y firmware (sin romper nada)
Los controladores (drivers) conectan el sistema con el hardware: placa de red, video, impresoras, etc. Lo curioso es que muchos problemas de Wi‑Fi, audio o pantallas negras se arreglan con esto.
- Actualizá drivers desde el sitio del fabricante (o herramienta oficial).
- Si es un equipo crítico, evitá drivers beta.
- En notebooks, revisá BIOS/UEFI si el fabricante publicó correcciones de estabilidad o seguridad.
4) Ajustá medidas de seguridad (lo básico bien hecho)
Hoy el mantenimiento preventivo es, en gran parte, mantenimiento de seguridad. Si el equipo se conecta a internet, asumí que está expuesto.
- Firewall: activalo y revisá reglas (no abras puertos “porque sí”).
- Antimalware/EDR: mantené firmas al día y programá escaneos. Revisá cuarentena de vez en cuando (a veces bloquea cosas legítimas).
- Usuarios y permisos: evitá usar cuentas admin para el día a día (parece una pavada, pero reduce riesgos).
- Restauración del sistema: activá puntos de restauración en Windows para volver atrás si una update sale mal.
- Backups: automatizá copias y guardá al menos una fuera del equipo (ideal: nube o servidor).
Si tu web o tus sistemas corren en hosting o VPS, el mantenimiento también aplica ahí: parches, backups y monitoreo. Para eso podés apoyarte en un Servidor VPS (más control) o un plan de Hosting (más simple de administrar), según el caso.
5) Revisá discos: espacio, salud y limpieza
El disco lleno o con errores te arruina el rendimiento. Y no avisa de manera amable.
- Espacio libre: dejá un margen (ideal 15% o más). Si estás al límite, el sistema se arrastra.
- SMART/estado: revisá salud del disco (especialmente en HDD viejos).
- Desfragmentación: solo para discos mecánicos (HDD). En SSD no hace falta (y no conviene forzar).
- Limpieza: borrá temporales, cachés y descargas olvidadas (sin tocar carpetas del sistema a ciegas).
6) Desinstalá software que no se usa (y evitá “bloat”)
Programas que nadie usa consumen recursos, agregan servicios en segundo plano y a veces meten actualizadores molestos.
- Desinstalá apps innecesarias y extensiones del navegador que no aportan.
- Eliminá archivos duplicados y temporales.
- Revisá “Programas al inicio” y desactivá lo que no sea esencial (mensajeros, updaters, launchers, etc.).
7) Acelerá el arranque y mejorá estabilidad
Si el inicio tarda una eternidad, casi siempre es por servicios al arranque, disco saturado o perfiles de usuario inflados.
- Reducí programas al inicio.
- Revisá servicios que se instalan con software viejo.
- Actualizá navegadores y limpiá perfiles (historial/caché) si están pesados.
- Chequeá que no haya errores repetidos en el visor de eventos (cuando aparece el mismo error todos los días, no es “normal”).
8) Validá backups (porque el backup que no se prueba no existe)
Acá va una verdad incómoda: mucha gente “tiene backup” hasta que lo necesita. Probá restaurar un archivo, una carpeta y, si podés, una imagen completa.
- Definí política 3-2-1: 3 copias, 2 soportes distintos, 1 fuera del equipo.
- Si tu negocio depende de tu sitio o correos, registrá y protegé tu marca con un dominio propio y DNS confiable. Podés gestionarlo desde Dominios.
Tabla técnica: checklist y frecuencia recomendada
| Tarea | Objetivo | Frecuencia | Indicador de que “está ok” |
|---|---|---|---|
| Actualizaciones del sistema operativo | Parcheo y estabilidad | Semanal/Mensual | Sin updates pendientes y reinicios aplicados |
| Drivers y firmware | Compatibilidad y rendimiento | Trimestral | Sin fallas recurrentes de periféricos |
| Firewall + antimalware | Seguridad | Semanal | Firmas al día, sin alertas críticas |
| Limpieza de temporales | Espacio y performance | Mensual | 15%+ de espacio libre |
| Chequeo de disco (SMART/errores) | Prevenir pérdida de datos | Mensual | Sin sectores reasignados en aumento |
| Revisión de programas al inicio | Arranque rápido | Mensual | Inicio estable y sin demoras raras |
| Backups + prueba de restore | Continuidad operativa | Semanal/Trimestral | Restauración exitosa (archivo y sistema) |
Costos típicos en Argentina (para ponerlo en números)
Depende del tamaño y criticidad, obvio. Pero para que tengas referencia:
- Mantenimiento preventivo básico (1 PC): suele costar entre ARS 20.000 y ARS 60.000 por visita/servicio, según ciudad y alcance.
- Plan mensual para PyME (varios equipos): muchas veces conviene un esquema fijo (tipo abono) para que no se te acumule todo.
- Backups en nube/hosting: varía por espacio y retención; lo importante es que sea automático y verificable (no “me acuerdo y lo hago”).
FAQ: dudas comunes sobre mantenimiento preventivo de software
¿Cada cuánto conviene hacer mantenimiento preventivo?
Para uso normal, un control semanal liviano + una limpieza mensual funciona muy bien. En equipos críticos (caja, facturación, servidores), sumá monitoreo y revisión más frecuente.
¿Actualizar siempre mejora el rendimiento?
No siempre. A veces una update trae cambios que afectan un driver o una app vieja. Por eso conviene probar en un equipo antes (sobre todo en oficinas) y mantener un punto de restauración.
¿Desfragmentar el disco acelera una PC con SSD?
No. En SSD no es necesario y puede generar escrituras extra. La desfragmentación aplica a HDD mecánicos.
¿Con antivirus alcanza para estar seguro?
No. Necesitás firewall, parches al día, usuarios sin privilegios admin, backups y buenas prácticas (si alguien abre adjuntos raros, el antivirus no siempre llega a tiempo).
¿Qué es más confiable: backup local o en la nube?
Los dos. Local para restaurar rápido; nube/offsite para salvarte de robo, incendio, ransomware o fallas grandes. La combinación es lo que mejor funciona.
¿Querés llevar este mantenimiento a tu web, correos o sistemas online? Armá una base sólida con hosting, VPS o dominios bien gestionados (y con soporte local).


